Ideas para almuerzos y meriendas saludables

¿Qué le pongo en la fiambrera?

Una de las cosas que más ilusión me hacía al comenzar el cole era preparar cada día la fiambrera de Martín. Sé que a muchas mamás les trae por el camino de la desesperación, por eso, después de casi un mes de rutina, me he decidido a compartir cinco ejemplos de almuerzos que Martín lleva al cole.

¡Cabe decidir que yo no he inventado nada! En las redes hay un montón de profesionales (nutricionistas y chefs) o super mamás con mucha experiencia que seguro que os ayudan a preparar un almuerzo perfecto para vuestros peques. Entre mis favoritos, se encuentran el chef valenciano Juan Llorca (@juanllorca) y Adriana Palazón de @aplicandoblw, un mamá experta en Baby Led Weaning. En ellos dos me inspiro y consigo muchas recetas prácticas y fáciles de hacer.

Mi objetivo principal siempre es que Martín se lo coma casi todo, si tiene hambre. Y de momento lo voy consiguiendo. Siempre lleva al menos una pieza de fruta y lo voy combinando con cereales o proteína.

Pero, ¡no me enrollo más! Aquí van mis cinco propuestas para almuerzos o meriendas saludables, y sobre todo, fáciles de llevar en la fiambrera o táper.

Día 1: Tortitas de avena, jamón y queso; Sandía

Día 2: Huevo duro, media naranja en gajos con su piel

Día 3: Tortitas de avena y plátano, media manzana verde a trozos.

Día 4: Sándwich de pan integral con queso fresco; un plátano

Día 5: Un queso babybel, media manzana local ya pelada

En Myanmar se consume muchísima comida ultraprocesada, especialmente los niños. Suelen alimentarse de zumos y bebidas edulcoradas en envases de plástico, mucha bollería dulce y galletas. Para mi es esencial mantener a Martín lejos de la bollería industrial, los dulces y las harinas refinadas. De momento lo vamos consiguiendo, aunque como a todos los niños se le van los ojos en cuánto los ve!

Espero que os haya sido de ayuda y si tenéis trucos e ideas que puedan ayudar a los demás, no dudes en dejarlo en los comentarios!

¡Que tengáis un fantástico fin de semana!

Nuestra ‘tribu’ en Zagreb

A menudo me preguntan cómo se relaciona Martín con otros niños si no va a la guardería y vivimos lejos de nuestras familias. La solución no es sencilla, pero os diré que se relaciona y ¡mucho!

Ser una familia expatriada tiene muchas ventajas, pero hay algo que no se puede cambiar y es un gran inconveniente: estamos muy lejos de nuestra familia y amigos. Cada vez que llegamos a un nuevo lugar, empezamos de cero, sin conocer a nadie y poco a poco vamos creando nuestra comunidad de amigos y conocidos. Parece complejo, pero en realidad es algo natural y que con el tiempo se interioridad de forma muy rápida.

Desde que nació Martín decidimos que intentaríamos no llevarlo a la guardería; de momento, puedo estar con él todo el día y me siento muy afortunada por ello.

Entonces, si no tenemos familia cerca y tampoco va a una guardería, ¿cómo hacemos para que juegue con otros niños? Como ya comenté en este post sobre trucos y consejos para mamás expat, es muy recomendable rodearte de personas en tu misma situación cuando llegas a una nueva ciudad. Al poco tiempo de llegar a Zagreb, me puse en contacto con el International Women’s Club of Zagreb (IWCZ), una asociación de mujeres expatriadas que organiza diferentes tipos de actividades, pero sobre todo funciona como plataforma para hacer contactos y relacionarse. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando me dijeron que dentro de la asociación existía un Babies and toddlers’ club (un club para mamás y bebés)! Martín solo tenía cinco meses cuando fuimos por primera vez a los encuentros semanales con otros bebés y niños de hasta tres años. Él no se daba cuenta y apenas se relacionaba al principio con los demás. Sin embargo, para mí, aunque logísticamente a veces era complicado asistir, me ayudó muchísimo a conocer la ciudad, otras mamás y un montón de cosas sobre maternidad.

Poco a poco, Martín empezó a interactuar cada vez más, sobre todo a partir de los nueve meses. Lo que al principio era un encuentro entre mamás y bebés desconocidos, fue convirtiéndose en una reunión semanal ineludible, un grupo de amigos y, finalmente, en nuestra tribu.

Nuestra tribu en Zagreb

Con ellos hemos celebrado el primer cumpleaños de Martín, hemos compartido juegos, risas, preocupaciones y dudas; y la reunión semanal ha acabado también en almuerzos entre semanas, horas en el parque y picnics los domingos.

Nuestra tribu en Zagreb está formada por mamás y bebés de diferentes partes del mundo, con culturas y lenguas diferentes, pero con el mismo interés y objetivo: criar a nuestros hijos de la mejor forma en un país que no es el nuestro.

Y vosotras, ¿cómo es vuestra tribu? Contádmelo en comentarios 🙂

Nuestro cochecito todo terreno

Hoy quiero hablaros de por qué escogimos nuestro Bugaboo Cameleon y cómo nos ha hecho la vida más fácil durante este año y medio en Zagreb. Cuando nos quedamos embarazados, ni el Argentino ni yo teníamos ni idea de qué diferencia había entre un capazo, un cochecito y una sillita de paseo. Estábamos muy perdidos y no sabíamos por donde empezar. Leímos un sinfín de artículos, posts y comparativas. Es por eso que me gustaría explicar nuestra experiencia y así ayudar a otros padres que, como nosotros, no sepan por donde empezar.

En primer lugar, analizamos qué tipo de uso daríamos a nuestro cochecito. Zagreb, la ciudad donde nos íbamos a vivir al poco de nacer Martín tiene las cuatro estaciones del año muy marcadas, inviernos muy fríos con mucha nieve hasta veranos sofocantes de 35 grados. Buscamos un cochecito que, por lo tanto, fuera un todo terreno. Al mismo tiempo, debía ser muy cómodo para poder pasear y ligero para poder subir en transporte público. Gracias a algunos accesorios, pudimos convertirlo nuestro Bugaboo Cameleon en el mejor aliado para poder llevar a nuestro bebé a cualquier parte.

Bugabbo y Maksimirk Park

La estructura de este cochecito es muy versátil, ya que permite cambiar el sentido de las ruedas en función del terreno. Así que cuando íbamos al parque Maksimir o a la montaña, no teníamos problemas. Cuando llegó la nieve fue imprescindible darle la vuelta al cochecito y utilizar el “4×4”. Había días que la cantidad de nieve no nos permitía salir de casa, solo gracias a nuestro Cameleon!

Invierno en Zagreb

Hemos utilizado tanto el capazo como la silla. Martín fue en el capazo hasta los cinco meses. El cambio llegó con el calor, porque espacio todavía tenía y podríamos haber aguantado un poco más. Pero la llegada del verano y de las altas temperaturas nos obligó a llevarlo en la silla.

La silla, por otro lado, es super versátil. Con sus tres posiciones es muy cómoda desde los seis meses. Al principio Martín siempre iba tumbado, porque veníamos del capazo y no queríamos sentarlo antes de tiempo. Poco después comenzó a ir en la posición semi tumbada y así siguió durante casi cuatro meses. A partir de los nueve meses, sin embargo, siempre iba totalmente sentado y esporádicamente se dormía en él y lo tumbabamos.

Siesta de verano en Ljubljana

El Bugaboo Cameleon Edición Classic viene incluye únicamente un accesorio: la burbuja de plástico para la lluvia. Con la llegada del invierno y después del verano, decidimos comprar los siguientes accesorios.

– Saco universal para el invierno: Paseamos con Martín a -7 grados y él iba tan contento. Fue todo un acierto y nos sirvió tanto para el capazo como para después la silla.

– Capota ventilada para el verano: A Martín le encanta mirar por las ventanillas de los laterales y tiene protección solar factor 50. Incluye un mosquitero para proteger a los peques.

– Colchoneta integral de verano: No es muy refrescante, pero se puede lavar muy bien en la lavadora y protege mucho la silla del cochecito.

– Bolsa de transporte universal Bugaboo: Viajamos mucho en avión y en casi todos los viajes solemos llevar nuestro Bugaboo. Sin embargo, no queríamos que se nos estropeara  en los desplazamientos. Por eso, no nos lo pensamos y compramos la bolsa de transporte universal. Es muy amplía y permite llevar el cochecito totalmente desmontado, además de algún juguete! Es robusta, pero al mismo tiempo fácil de manejar gracias a sus ruedas. Se pliega fácilmente para guardarla y ocupa menos espacio que una maleta.

Ahora que Martín ya camino casi todo el tiempo y no necesita tener un cochecito tan comfortable, estamos pensando en escoger una sillita de paseo. Ha sido fantástico tener nuestro Bugaboo Cameleon, ahora toca escoger un compañero de viajes y juegos más ligero. Pero, sobre eso, ¡os hablaré otro día!

¡Feliz día!

¡Hola, Mundo!

Después de pensarlo durante mucho tiempo, aquí llega Una Mamá Expat. Un proyecto con el busco compartir con todas vosotras mis vivencias como mamá primeriza en el extranjero y ayudar a otras mamás que se encuentren en una situación similar a la mía.

En 2016 me convertí en la mamá de Martín y durante un año me he dedicado cien por cien a él, disfrutando del día a día con mi bebé, y al mismo tiempo viendo como me iba convirtiendo poco a poco en otra persona… en madre. Y es que cuando te quedas embarazada no te explican realmente lo que te espera, ni te lo puedes imaginar en absoluto, ¿cierto?

Vivimos en Zagreb, la capital de Croacia, desde comienzos de 2017. Junto a mi marido, vivimos expatriados desde el 2013 y este es el segundo país que nos acoge. Además, está Penélope, nuestra gata africana; sí, ella nació en Ghana, nos enamoramos de ella cuando vivíamos allí y, por supuesto, nos sigue allí donde nuestra familia vaya.

Familia, viajes y gastronomía. Esas serán las principales temáticas sobre las que voy a escribir. Familia, en especial, la vida de una familia multicultural expatriada. Parece complejo, pero no lo es! Mi objetivo es poder explicar cómo afronto los desafíos con los que me encuentro viviendo en un país que no es el mío. Viajes, muchos viajes. Vivimos lejos de nuestros países de origen, España y Argentina; y además, nos apasiona viajar. Así que como podréis imaginaros, solemos viajar bastante. Compartiré con vosotras algunos trucos y consejos para sobrevivir a los viajes en avión con un bebé y una gata. Y por último, gastronomía. No soy una gran cocinera, pero me encanta probar nuevos platos y ¡experimentar en la cocina!

Gracias, gracias por llegar hasta aquí y leerme. Espero que lo que vaya a continuación te guste y ¡te quedes!