Mi plan para el 2019

¡Hola a todos!

Lo sé, hace meses que no me paso por aquí, que no os cuento nada y que estoy desaparecida! La falta de creatividad y una mezcla de emociones por la adaptación a nuestra nueva ciudad, no me ha ayudado demasiado a compartir historias con vosotras y haceros partícipes de nuestros avances en Yangon.

Después de unas largas vacaciones en España, donde gracias a la familia he recargado pilas e ilusiones, empezamos el 2019 en Myanmar con nuevos retos y planes. ¿Cuántas de vosotras empezáis así el mes de enero y a mediados de febrero ya habéis tirado la toalla? Fuera bromas, espero que este 2019 me de las fuerzas para tirar adelante este blog y poder enseñaros de cerca nuestro día a día en Yangon.

Nuestra adaptación a la ciudad y a la rutina ha sido bastante buena, sobre todo porque tenemos muchas facilidades en el lugar donde vivimos. A diferencia de otros lugares, como por ejemplo en Europa, en países como Myanmar es relativamente sencillo y rápido formar parte de la comunidad de expatriados y conocer familias a fines a nosotros. Así, en pocas semanas, creamos nuestra red de conocidos y, algo más tarde, amigos, que hacen a su vez de nuestra familia en Myanmar. Gracias a esas personas, podemos comprender mejor el país, descubrir más rápido las cosas esenciales de la vida en Yangon y compartir parte de nuestro tiempo libre.

Sin embargo, el cambio de Zagreb, una ciudad centroeuropea pequeña, a Yangon, una urbe asiática de dimensiones, a veces, incomprensible, no me lo hizo fácil. A pesar de que en Croacia nos fue muy difícil crear una red de amistades y formar parte de una comunidad, la verdad es que la vida era más sencilla y relajada. Con más tiempo para dedicarnos a nuestra familia en un entorno muy verde y saludable.

Durante los primeros meses en Yangón, una mezcla de sentimientos se apoderó de mí y en muchas ocasiones me recordaba el choque emocional que viví en Ghana y gracias al cual escribí la entrada en Una española en Ghana sobre “La vida de una expatriada principiante“.

Pero nada es para siempre y afortunadamente, con los años, he desarrollado una buena capacidad de adaptación! Lo más importante es tener un plan, para después poder cambiarlo si es necesario e improvisar 🙂

Mi plan este 2019 es muy sencillo. Escribir, escribir y escribir, para poder compartir con todas vosotras las experiencias que vamos a ir viviendo y como los vamos afrontando. ¿Os animáis a acompañarme?

¡Que tengáis un muy feliz fin de semana!

Primeros días en Yangon

Hola a todos! Hoy hace dos semanas que salimos de Barcelona, con todas nuestras cosas en cinco maletas y con un escuadrón de familiares que nos acompañaban hasta esta parte del mundo! Un viaje que sin duda no olvidaremos nunca.

Fueron 16 horas de viaje en total, incluyendo dos vuelos de 6 y 6h30 min, más una escala en Doha de algo más de tres horas. Pero para nuestro cuerpo estuvimos 24 horas viajando. Martín disfrutó del viaje y nos hizo mantener la ilusión hasta el último minuto. Los abuelos y los tíos no dejaron de jugar en todo momento con él y, como no, el juguete de la casa estaba más que contento.

Lo confieso: viajar tantas horas en avión con un bebé de 19 meses me aterraba, pero sin duda Martín es un alma viajera. Durante el primer vuelo, que salió de Barcelona a las 9 de la mañana, durmió una siesta y después de cargar las pilas jugó y miró dibujos. Algunas cosas que me fueron genial para entretenerle:

  • Llevé una nevera con diferentes snacks y algunos de sus comidas favoritas (galletas de plátano y cacahuete, lentejas estofadas, pollo con verduras, brócoli al vapor) y fruta, sobre todo plátanos.
  • Me descargué en la aplicación de Netflix del móvil varios capítulos de sus series favoritas y a ratitos se los iba poniendo.
  • Varios mordedores y sus cochecitos de juguete
  • Pero sin duda la mejor ayuda fueron los abuelos y los tíos, ¡sin duda!

Al llegar a Doha nos dedicamos a correr y jugar por la terminal. No paramos un momento quietos. Saltábamos, subíamos escaleras, mirábamos los aviones… qué divertido puede ser la espera en un aeropuerto si miras a través de los ojos de un niño.

Aeropuerto de Doha

El segundo vuelo fue un vuelo nocturno, así que Martín lo tuvo claro, ¡era momento de dormir! Y así hizo, se durmió antes de despegar y lo tuve que despertar para prepararnos para el aterrizaje! Increíble pero cierto.

Estos primeros días en Yangon están siendo una montaña rusa de emociones. El reencuentro con papá fue increíble. Llegar acompañados por nuestros familiares nos hizo pensar que veníamos en un primer momento de vacaciones y en parte fue estupendo, conocimos la parte más turística de la ciudad y siempre lo recordaremos. Una vez empezó la rutina, tanto Martín como a mi nos bajo la adrenalina y nuestro cuerpo pidió un respiro. Fiebre y resfriado. Ese ha sido el resultado de los últimos días. Pero nada que no pueda arreglarse con muchos mimos, cama y caldos caseros.

Myanmar nos ha recibido con los brazos abiertos y estamos muy contentos. Nos lo tomamos con calma y sosiego, tenemos muchos meses por delante, así que no hace falta que corramos para descubrirlo todo ahora.

Swe Dagon Pagoda, Yangon

El clima está siendo bastante benévolo, sobre todo porque no hace muchísimo calor, aunque sí llueve muchísimo. ¡Hoy literalmente ha estado lloviendo todo el día! La ciudad es muy verde, tiene muchísima vegetación y cuenta con dos grandes lagos artificiales.

A medida que vayamos descubriendo más cosas y adaptándonos os iré contando. ¿Os gustaría que escribiera sobre algo específico sobre Myanmar? Déjamelo en comentarios y estaré encantada de hacerlo!

¡Buenas noches a todos (aquí ya es madrugada)!

¡Empieza una nueva aventura!

A veces para ganar hay que arriesgar, ¿no os parece?

Pues bien, esta vez nos hemos liado la manta a la cabeza y en menos de un año y medio ¡nos volvemos a mudar! Sí, desgraciadamente nuestro tiempo en Croacia ha llegado a su fin y toca volver a hacer las maletas. Pero nada de pena, chicas, que esta vez el lugar promete y ¡mucho!

Como ya os había contado anteriormente, cuando decidimos irnos a vivir como expatriados nuestro destino fue Ghana, en África Occidental. Después de tres años super intensos e interesantes, tuvimos la gran suerte de que enviaran a mi argentino favorito a un país tan precioso como es Croacia. Pues bien, ahora el lugar escogido se encuentra en el sudeste asiático!

¡Tres continentes en cinco años, un gato y un bebé!

Os doy algunas pistas sobre el país donde nos vamos a vivir:

  • Se le conoce por dos nombres diferentes, el primero tiene su origen en la época colonial y el segundo es el oficial actualmente.
  • Es conocido por ser “el país de los templos”
  • Limita al oeste con la Índia y al este con Tailandia

¿Lo habéis descubierto ya?

¡MYANMAR!

Todavía no nos creemos que sea verdad, pero poco a poco se acerca la fecha de la mudanza y a medida que llenamos las maletas con nuestras cosas se hace cada vez más real y emocionante.

Después de pensarlo y valorarlo bastante, hemos tomado la decisión de mudarnos a pesar de que en Zagreb éramos muy felices. Desafortunadamente, las opciones profesionales en Croacia no son muchas y aunque es un país ideal para criar a un hijo, decidimos apostar por esta nueva aventura.

En Myanmar tendremos la oportunidad de conocer de primera mano una cultura totalmente diferente a la nuestra, disfrutar de la naturaleza en estado puro y podremos visitar países cercanos que hace mucho tiempo que nos atraen. Sin embargo hay algunos puntos negativos que por el momento todavía nos quitan el sueño. En primer lugar, el sistema de asistencia sanitaria todavía es algo precario y en caso que nos sucediera alguna cosa deberíamos viajar a Tailandia o, en el peor de los casos, volver a Europa. No es la primera vez que vivimos en un lugar así -en Ghana sucedía exactamente lo mismo-, pero ahora nos acompaña Martín y no podemos arriesgarnos a que suceda nada. Estoy segura de que una vez estemos allí estaremos más tranquilos al ver cómo es el país y el entorno.

En segundo lugar, la clima me agobia bastante porque el índice de humedad es siempre altísimo. Vivir permanentemente en verano tiene muchas ventajas, pero Martín es muy caluroso y estoy segura de que el clima tropical le va a agobiar un poco. ¡Ya os contaré como nos las arreglamos!

Y por último, aunque no el menos importante, todo lo contrario, Myanmar está muy lejos de España y aún más de Argentina! Vamos a extrañar mucho no poder ver a nuestras familias y amigos más a menudo, pero esperamos que nos vengan a visitar y aprovechen para viajar por la zona.

La aventura empieza finalmente este viernes, Martín y yo cruzaremos medio mundo para reencontrarnos con mi argentino favorito que lleva preparando nuestro nuevo hogar desde hace ya unos días.

Este viaje va a ser todo un reto: ¡el primer viaje en avión de larga distancia con Martín! ¿Algún consejo de mamás expertas? Cualquier idea mi sirve, en serio! Animaos a dejar un comentario y así no solo me daréis ideas a mi, sino también a otras mamás que estén en la misma situación.

¡Feliz martes!

¡Hola, Mundo!

Después de pensarlo durante mucho tiempo, aquí llega Una Mamá Expat. Un proyecto con el busco compartir con todas vosotras mis vivencias como mamá primeriza en el extranjero y ayudar a otras mamás que se encuentren en una situación similar a la mía.

En 2016 me convertí en la mamá de Martín y durante un año me he dedicado cien por cien a él, disfrutando del día a día con mi bebé, y al mismo tiempo viendo como me iba convirtiendo poco a poco en otra persona… en madre. Y es que cuando te quedas embarazada no te explican realmente lo que te espera, ni te lo puedes imaginar en absoluto, ¿cierto?

Vivimos en Zagreb, la capital de Croacia, desde comienzos de 2017. Junto a mi marido, vivimos expatriados desde el 2013 y este es el segundo país que nos acoge. Además, está Penélope, nuestra gata africana; sí, ella nació en Ghana, nos enamoramos de ella cuando vivíamos allí y, por supuesto, nos sigue allí donde nuestra familia vaya.

Familia, viajes y gastronomía. Esas serán las principales temáticas sobre las que voy a escribir. Familia, en especial, la vida de una familia multicultural expatriada. Parece complejo, pero no lo es! Mi objetivo es poder explicar cómo afronto los desafíos con los que me encuentro viviendo en un país que no es el mío. Viajes, muchos viajes. Vivimos lejos de nuestros países de origen, España y Argentina; y además, nos apasiona viajar. Así que como podréis imaginaros, solemos viajar bastante. Compartiré con vosotras algunos trucos y consejos para sobrevivir a los viajes en avión con un bebé y una gata. Y por último, gastronomía. No soy una gran cocinera, pero me encanta probar nuevos platos y ¡experimentar en la cocina!

Gracias, gracias por llegar hasta aquí y leerme. Espero que lo que vaya a continuación te guste y ¡te quedes!