¡Bienvenido Septiembre!

Para muchos la llegada del mes de septiembre significa el comienzo de un nuevo año, con una larga lista (o no tan larga!) de nuevos retos y propósitos y también, para las que somos mamás y papás, el inicio del cole (o la ¡vuelta al cole!).

En nuestro caso, estamos muy felices de que empiece septiembre, es un mes que nos encanta. Tenemos varias celebraciones familiares y el tiempo en Yangon empieza a mejorar, ¡llega el final del monzón!

Sin embargo, para los expatriados como nosotros, el comienzo del nuevo año y la vuelta al cole llega siempre en agosto. Y diréis, ¿Cómoooo? Sí, sí, señores. Cuando todo el mundo en Europa está disfrutando de las playas, los días largos y las ansiadas vacaciones de verano, a nosotros nos toca hacer la maletas y volver a la rutina.

Cuando no teníamos a M, en realidad, solíamos hacer siempre vacaciones en septiembre. Es más barato y hay menos gente en todas partes. Nos encantaba. Ahora, nuestro año comienza en agosto y acaba en mayo. Y la razón es porque los colegios internacionales inician las clases alrededor del 15 de agosto y terminan a finales de mayo.

Así que para nuestra pequeña familia, Agosto significa regreso a la rutina, al cole y a nuestro país de acogida. Las vacaciones en España nos han sentado de maravilla, sobre todo, porque Martín ha reforzado muchísimo sus vínculo con la familia española, ha incorporado muchísimo lenguaje en español y hemos hecho cosas imposibles de hacer en Yangon, pero tan normales y rutinarias para cualquier familia española. Caminar de la mano por la calle, ir a jugar al parque municipal o salir a cenar a una terraza en familia.

Este verano 2019 ha habido un cambio muy importante. Ha llegado el momento de que Martín empiece ‘el cole de los grandes’. Aunque de momento solo va cuatro horas por la mañana, se trata de un colegio británico que incluye educación inicial, primaria y secundaria. Significa un gran reto para él, ya que ha pasado de una escuela preescolar de poco más de 25 alumnos, a un colegio con cuatro líneas por curso. La adaptación, sin embargo, está yendo de maravilla. Él va muy feliz todos los días a clase y a menudo no quiere volver a casa cuando voy a recogerlo al mediodía.

No todo está siendo fácil, sabemos que después de un mes en España, está siendo duro para él comunicarse con sus compañeros. El 95 por ciento de los alumnos son niños birmanos que no hablan inglés. Por otro lado, él se comunica en una lengua propia que por el momento mezcla muchísimas palabras en español e inglés. ¡Pero sabemos que será cuestión de días!

Volviendo al mes de septiembre, (¡casi me había olvidado de que venía hablaros del nuevo mes!), tenemos dos grandes propósitos, uno familiar y otro personal: Ya hemos comenzado con la operación pañal y durante este mes vamos a practicar mucho y ver cómo avanzamos. Y por mi parte, tengo muchas ganas de dedicarle más tiempo a escribir y, sobre todo, a leer! Últimamente, he perdido la costumbre y no me gusta nada.

Espero que empecéis muy bien este mes de septiembre! Contadme cuáles son vuestros retos y propósitos, os espero en los comentarios, en Instagram y en Facebook.

¡Sed felices!